16 de agosto de 2010

Uno de tantos pasados que no existen

"Sabías de sobras que me daba miedo volar pero conseguiste que cediera. Me agarré a ti como si mi vida se fuera en ello, me dejé llevar con los ojos cerrados con fuerza. Extendiste tus alas y echamos a volar.

Jóvenes, despreocupados y dependientes de nuestros miedos. Así nos recuerdo surcando los cielos y las tierras que nos acompañaron el tiempo que pasamos juntos. Tu me explicabas, yo te entendía. Yo te miraba, tu te dejabas mirar. Tu me mentías, yo lo aceptaba. Yo te celaba, tu tuviste una excusa para dejarme caer desde el cielo.

Sigues volando. A veces te miro y entiendo y acepto tu actitud, otras veces, me provocas un dolor intenso difícil de describir. Aun sigo cayendo desde que me soltaste, esperando a que todo mi ser en conjunto sepa que ya no estás."

14 de agosto de 2010

Podría...

Podría y sin embargo me niego; caer en la tentación del día sin sueños, de las horas simples, del amor ajeno.

Podría volar con alas y caminar solo con pies, escucharte sin sentidos, o quizás desaparecer. Podría vivir muriendo o morirme en vida, más no quiero.

Podría decirte adiós evocando un "hola, bienvenido, te echaba de menos"; podría mentir mintiendo y serte insincera, podríamos caminar de la mano y sentirnos helados...pero prefiero arder imaginando y quemarme con hielo. No eres de carne y hueso, pero te quiero.

Podría fingir el sonido de tu silencio a la perfección; tocar tu canción favorita con la única baza de la fantasía. Podría pedirte perdón por amor y dejarme la piel en tu risa. Podría darte razones tristes, angustias simples, caricias vacías...Podría reírme de ti, mientras tus palabras me miran.

Podría seguir esta declaración de incorduras y prometerte la luna; frenar en seco mis dedos y pasar a tu cintura, pero antes, podría y puedo decirte que del quiero al puedo hay un paso, y mi paso está en proceso...Te quiero y puedo...podría desistir, pero te quiero.

12 de agosto de 2010

Cualquier día es un buen día

Te pienso y me pregunto qué hago aun aquí...
recorriendo estas calles sin ti.
El café se quedó dormido en mi boca
sabiendo que mi cuerpo solo evoca el gusto de tu piel;
ya nada consigue la sal, ni el azúcar endulza mis días,
solo tu voz condimenta mi vida.

Solo tus versos rotos se me clavan
y recomponen las heridas del pasado,
llenando cada brecha con sus plumas
calmando mis nervios con ternura.

Y siento hormigas de amor recorriendo mis manos;
que son caricias que nacieron y aun no te han llegado
mientras mis ojos te dibujan sobre cualquier lienzo de rutina
y conviertes mis dos labios en sonrisa.

Tus manos son la brisa que me envuelve
y el por qué de que no haya día
que mi vida no sea la más afortunada
por ser tú quién le da alas, quién le da aliento...

8 de agosto de 2010

¿Me dejas llenarte de amor?

Esa debió ser la pregunta que me hiciste en silencio cada vez que tus gestos y actitudes, detalles y mimos me rozaban como si fueran manos llenándome de caricias. Te contesté callada, dejándome llevar por los caminos que trazabas. A tu lado, todo estaba bien, las tristezas pesaban menos, las alegrías brillaban el doble.

Rebosante de amor me encuentro hoy sin haberte tocado aun, sin haberte visto de fuera hacia dentro, aunque si de dentro hacia fuera. Me has dado motivos para querer cambiar mi vida y has puesto meta a mis sueños; no sé si soy afortunada o la más rica del mundo... Permíteme un deseo más: cumplamos todo lo prometido, porque a tu lado, codo a codo, seremos mucho más que dos...

7 de agosto de 2010

Sabré llegar

Tengo la mochila preparada desde hace mucho tiempo. Llevo esperando irme de viaje hacia el destino hace muchos meses ya, pero como siempre sucede, aparece un pero. Me falta el dinero y me sobran miedos. 

Mi espalda, cargada como nunca de esperanzas, sentimientos y ganas ha dicho: "¡basta!", y me ha dejado en cama un par de días, agarrotada, como intuía se sentía el alma. Se alió con mi cuerpo y me han tirado sobre el colchón, sin pedir permiso, sin hablar conmigo...y merecido lo tengo.

No me escucho, no me cuido, no me entiendo ni acompaño; voy al son de varios ritmos a la vez, evitándome y pendiente de lo externo. La huelgas de mi cuerpo son entendibles; la presión que me aqueja también.

Mi destino está en mis manos y tu amor es el camino perfecto por dónde trazarlo.

Voy a mejorar y a caminar conmigo, para llegar hasta ti.

3 de agosto de 2010

Marwan

Es la primera vez que voy a escribir sobre alguien que no conozco, que no me conoce y que pese a haberlo saludado anoche, seguramente no sepa nada más de mí, ni yo tenga la suerte de cruzar algunas palabras más con él.

Aun y las circunstancias, aunque no nos conocemos, escucho su música y sus letras y me doy cuenta de que los seres humanos no somos tan distintos; que no importa el sexo, la procedencia , la edad o los genes, que se puede sentir la vida y lo que conlleva estar vivo, de la misma manera.

Estuve sentada entre el público, pero solo le escuchaba a él, le miraba e intentaba comprender de qué manera un don como el suyo se complementa de forma tan exquisita con la humildad, la cercanía y el amor. Y entendí que hay personas con suerte y él es afortunado y único, cosa que convierte a su entorno en invencible y doblemente afortunado.

Invitó a cantar con él a dos grandes, Rafa Pons y Diego Ojeda, y el cariño que se vio se tenían inundó la sala Monasterio de Barcelona. No es de extrañar que se rodee de este tipo de artistas; dios los cría y ellos se juntan...

Al final del concierto pude hablar con él. Me acerqué con el corazón tan lleno de emoción, y admiración que mis palabras sonaban a eco lejano. Hablamos de mi amada Nicaragua, y aunque llevo en España más de un año desde que volví, hablar con él y verle el sentimiento en los ojos de nostalgia, de emociones encontradas, me hizo sentirme comprendida una vez más, como nadie había conseguido en el tiempo que llevo de vuelta. Salí de la sala llena de amor y emoción y quería dejar constancia de que siento que no todo está perdido mientras haya seres como él respirando el mismo aire, luchando contra la injusticia y reivindicando la vida acompañada de sonrisas. 

Gracias Marwan, te espero en mis oídos y seguiré acomodando tus letras en mi alma. 

Sé feliz, siempre... Se recoge lo que se siembra, así que estoy segura de que serás inmensamente feliz si sigues siendo como hasta ahora...y no dejes de dar demasiado: Vaciarse de buenos sentimientos es llenarse de buenas recompensas...


29 de julio de 2010

Punto a punto...

Llevo meses sin dedicar tiempo a la escritura y hoy he vuelto a darme cuenta de que mi caos es resultado de las palabras no expresadas que me queman las entrañas. Esos sentimientos maltratados por mi miedo a base de latigazo y opresión. Por fin pude frenar, gracias a la angustia, respirar hondo y decirme: "Ana, ¿qué te pasa?, ¿cómo estás?, ¿qué necesitas?, ¿qué haces, por qué y para qué?". Bloqueo. Respuestas a goteo.

El techo de mi cuarto no ayuda demasiado; en blanco, solo deletrea ciertas letras de desilusión, soledad y vacío, que nada aportan a mi mente. Cierro los ojos y percibo el cielo, claridad absoluta, luz y algún que otro peldaño de nube. Alcanzo el silencio y el olor a tu nombre. Y descubro que te echo de menos, que no quiero más desorden, que quiero que ordenes mi amor a tu antojo, que no exista la distancia que siento pese a tenerte abrazado a mi cuando te pienso y sobretodo, cuando no y más sabes que te necesito.

Estoy tan cerca de ti de alma y tan lejos de cuerpo que me sobran los límites de mi piel y me faltan los de la tuya. Y sé que estoy viviendo un sueño y la vida no es lo que estamos creando, pero sin ti, no sabría en cuál otra vivir. Nací para estar contigo y contigo voy a estar.

Lo que me pasa es que te amo. Lo que necesito es a ti. Lo que hago es llamarte, porque te necesito, para llenarme de ti. Me desbloqueas con dos palabras, y creas una cascada de sensaciones cálidas que me remueven y empujan a sonreír. Abro los ojos, y aunque no te veo, sé que estás aquí.